Con demasiada frecuencia las compañías aéreas incumplen la normativa de la Unión Europea que recoge los derechos de los pasajeros ante situaciones de retrasos, cancelaciones y denegación de embarque, y desoyen las reclamaciones. En muchas ocasiones los propios pasajeros renuncian a acudir a los tribunales por el elevado coste que creen va a suponer. Desde nuestro despacho hace años que conciliamos la viabilidad económica con el éxito en reclamaciones de esta índole, para que nadie renuncie a sus derechos.